NOVEDADES
La Cabeza Alta // La Tête Haute

La Cabeza Alta // La Tête Haute

Desde los 6 años, el joven Malory se encuentra inmerso en las redes institucionales de “protección social”. Malory es hijo de una joven madre, sin trabajo, que no quiere ni puede cuidarlo, y que optó por abandonarlo y entregarlo, desde su infancia, a la supervisión de una jueza de un tribunal de familia.

Dicha jueza es la que define, en conjunto con educadores especiales, que es lo que se hace con el niño y que caminos “institucionales” y “sociales” debe seguir.

Ya adolescente Malory es un chico complejo, agresivo, con una clara falta de empatía al relacionarse con otros, que no cuenta con ningún referente al momento de actuar y le cuesta asumir sus responsabilidades. Mantiene una relación tensa con el estudio y la escuela formal, y comienza a realizar pequeñas acciones delictivas.

Para la mayoría de las personas Malory es un caso perdido, por el cual no habría mucho que hacer. Pero la jueza, Florencia Blaque, y el monitor social de Malory, Yann, no pierden las esperanzas y lo derivan a un centro para adolescentes con problemas de delincuencia e “integración social”.

En dicho centro Malory conoce a Tess, una adolescente, (hija de una terapeuta), que de alguna forma lo llevará a definir, eso si, con varias tensiones de por medio, que es lo que medianamente quiere.

elle

Más allá de la facturación técnica de la película, desde “lxs expertxs” en cine no se generaron buenas críticas, y del excelente reparto, lo relevante es que se trata de un cine “social”, pero con una orientación más universal. De algúna forma se busca, y se logra, un equilibrio argumentativo entre el “joven con problemas de adaptabilidad” y el rol de las instituciones.

Es decir, no se reconoce que per se el chico sea malo o bueno, ni de que per se la institucionalidad sea vista netamente como parte del “aparato de control”. Por el contrario, se establece una especie de juego dialéctico entre la agresiva actitud de Malory y su relación entre la jueza, el monitor y las instituciones. Encontrándose un punto de unión, donde pareciera que no lo hubiera.

En forma reiterada Malory va incumpliendo los compromisos que asume con la jueza y el monitor, principalmente debido a la falta de herramientas personales para enfrentar el día a día, pero también por las mismas limitancias que pueda poner la sociedad, por ejemplo no aceptando la reincorporación de Malory al sistema educativo “normal”. Ahí es en donde se nota el destacable equilibrio argumentativo.

lacabezaalta01

Por otro lado, nos retrata lo complejo que es, en términos metodológicos, de trato, del día a día, trabajar con niños y adolescentes en situación de fuerte riesgo social y aislamiento individual. Obviamente las condiciones en que trabajan los centros de reinserción social juvenil en Francia, distan mucho de las condiciones de esos centros en países Latinamericanos. Tanto en lo referido a las formas de trabajo interdisciplinares y las diversas terapias de apoyo, pasando por el marco legal de acompañamiento (Malory cuenta con un abogado designado para “enfrentar” al tribunal de familia), hasta las condiciones físicas de trabajo y, porque no decirlo, en como entender la política pública: una expresión de derechos (estado de bienestar) y no de entrega deficiente y acotada de servicios o bonos (estado neoliberal).

La película fue seleccionada para la apertura de la 68 edición del Festival de Cannes.

Título: La Cabeza Alta // La Tete Haute.
Dirección: Emmanuelle Bercot.
País: Francia.
Año: 2015.

Deja un Comentario

Tu dirección de email no será publicada. Required fields are marked *

*