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TRAUKO Y LA SUBVERSION CONTRACULTURAL EN LA TRANSICIÓN CHILENA

TRAUKO Y LA SUBVERSION CONTRACULTURAL EN LA TRANSICIÓN CHILENA

El 1 de abril de 1988 cuando el país se aprontaba a la posibilidad histórica de acabar con la dictadura, se publica el primer número de la emblemática revista de comix para adultos Trauko. Con una portada de Miguel Hiza y su personaje Meltor, quien en este primer número aparece secuestrando y maniatando a una bella joven en una ciudad en llamas, Trauko iniciaba un recorrido de irreverencia, sexo, ultraviolencia, desacato, pospornografía y subversión cultural y que pondrá en tensión los límites de la censura del régimen militar. Juan Arroyo, su creador un madrileño parido y criado en medio de otra dictadura, la del general Franco recuerda:

“Cuando volví de la mili en el 75, cuando la muerte de Franco, tuve un amigo que dibujaba muy bien y tenía una colección de comics y me empecé a meter. Hay una explosión de historietas en el 77, 78. Y lo que hacía ahí era comprar todo lo que iba saliendo. Hubo una revista, que luego no salió, y en la que me pidieron que hiciera unas colaboraciones. Hice algunos guiones y artículos, cosas así. Luego fue cuando Pedro Bueno dejó su trabajo. Éramos amigos desde hacía tiempo, de la política. Pasó la transición y yo dedicaba todo mi tiempo libre y mi dinero en comprar revistas y en hacerme un entendido. Pedro vino a Sudamérica, tenía otros amigos que habían venido porque muchos de los izquierdistas de entonces, cuando llegó la democracia, ya no teníamos nada que hacer. Ya se veía que no se podía ir más lejos… Se fue a Nicaragua y yo en el 86, llevaba años trabajando de fijo en los polideportivos municipales, pero llegó un momento en que no se podía estar allí.” (1)

TRAUKO_CUATRO

El nombre de la publicación tomaba al mítico personaje chilote, con claras referencias sexuales y que al oído sonaba bien … “a mí me gustaba porque es sonoro. Todo tenía que tener una actitud, una predisposición que te mandara con la imaginación al mundo de la fantasía, de la fábula. Me gustó mucho, pero claro, había que darle un toque de modernidad…. “. (2)

Sin lugar a dudas ese toque moderno se logró entre otras cuestiones a través de una propuesta contracultural híbrida, globalizada y que desafiaba los límites de una movida underground pesada en los estrechos márgenes de lo nacional y local. Trauko fue un espacio en que los guiños y las influencias de la movida española se conjuntan con personajes y nombres criollos y estéticas pospunk y cuyas páginas fueron un sitio privilegiado de aprendizaje del comix internacional para los dibujantes chilenos, ahogados por la censura instalada por el régimen y por esa tendencia tan propias de la dictaduras de cerrar las fronteras no sólo geográficas sino que simbólicas y culturales.

Trauko sin dudas fue un ejemplo de transgresión, desfachatez y una voluntad por romper con los límites del arte y la cultura nacional desde una propuesta gráfica novedosa e irreverente en que el dibujo, la ficción, dosis de sexo, violencia, drogas, acidez y crítica se conjugan y transforman en las mejores armas políticas y contra-culturales de una escena que hace suya la cultura pop para desafiar a la dictadura. Con esto también se desafiaba a los mismos referentes culturales de la izquierda, preocupados de mantener la pureza latinoamericana y chilena en el que toda la influencia extranjera se pensaba en término de colonización cultural. Trauko representó el nacimiento de un movimiento posmoderno, una cultura pop globalizada, transnacional y que intentaba producir sus propios discursos con “las mínimas y escasas armas que teníamos” (Udo Jacobsen) (3). Esta revista logró conjugar las estéticas foráneas con los modos y representaciones criollas y las indeterminaciones de una orfandad cultural por su excentricidad respecto a la tradición del comic chileno, así logró desafiar los límites de la identidad y la diferencia nacional siendo un claro ejemplo de lo que el pensador indio Homi Bhabha (4) llama los espacios intersiciales.

TRAUKO_UNO

Trauko fue una revista que si bien se producía en el espacio local planteaba un giro radical en la historia del comicx chileno, saliéndose por lo tanto de lo nacional e incorporando referentes extranjeros igualmente prescritos en sus respectivos contextos y naciones, para lograr crear una propuesta critica-estética inédita que no era ni chilena, ni española, ni de ningún lugar.

Es recién a partir del 6to número cuando aparecen por primera vez historietas de dibujantes locales con personajes míticos como Checho López, antihéroe por excelencia y expresión de la gris sociedad santiaguina chilena creado por Martin Ramírez y que acompañó casi todas las ediciones de Trauko; Kiki Bananas, la sexual modelo que en palabras de Karto, su creador, “no tiene residencia fija, su casa es cualquier hotel” – o Blondie, creada por Lautaro Parra, una chica post punk rapada al estilo Grace Jones, “perseguida por lo que nada temen y los que todo quieren” versa en su primera aparición.

Trauko fue un espacio de resistencia más que un catálogo de exhibición del trabajo de los pocos dibujantes de la época; fue un punto que buscaba crear “oleadas mensuales de fervor, lectores críticos, fanáticos y puteadores”, (Traukotorial, Nº1), una propuesta que buscaba crear incomodidad , conflicto y disidencias en un país y en un época de transición en que el pensamiento único atado a los cánones morales conservadores de la derecha empresarial y militar lejos de ser subvertidos o cuestionados se erigió en el signo con que se inauguraba la nueva época bajo el mandato de la concertación, tan así que fue una de las últimas revistas censuradas por la dictadura pero también la primera por la transición, sus ediciones requisadas y su editores encarcelados.

Claudia Calquín para Harina Tostá


(1) Carlos Reyes (2011) Entrevista a Antonio Arroyo, “Antonio Arroyo: El periplo de Trauko “. Disponible en http://ergocomics.cl/wp/2011/03/antonio-arroyoel-periplo-de-trauko-parte-1-de-2/
(2) Idem.
(3) En Trauko, Tributo 21 años . Santiago:  editorial OchoLibros.
(4) Komi Bhabha (2011). El lugar de la cultura.  Buenos Aires: Manantial.

Si quieren conocer más sobre esta mítica revista pueden consultar el sitio de la Biblioteca Nacional, Memoria Chilena en el link http://www.memoriachilena.cl/602/w3-article-92934.html.

También pueden disfrutar del documental Trauko dirigido por Rodrigo Araya y estrenado en el 2008 https://www.youtube.com/watch?v=qT7SnNBrEPE y destacar que en el año 2009 la editorial especializada en comic y novelas gráficas OchoLibros editó una edición de lujo tributo a los 21 años de Trauko, aquí pueden conocer su reseña y adquirirla por compra online http://www.ocholibros.cl/portfolio/trauko-tributo-21-anos/

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